En este episodio de Intrepidxs, viajamos a uno de los últimos grandes territorios salvajes del planeta: el norte de Pakistán, un paraíso para los amantes de la alta montaña. Tierra de glaciares infinitos, montañas de ocho mil metros y paisajes que aún guardan la esencia pura de la exploración. Acompañados por Pedro Sanz, exploraremos las míticas rutas del glaciar Baltoro y los dominios del colosal Nanga Parbat.
El norte de Pakistán: donde nacen los gigantes
Pakistán es hogar de tres de las cordilleras más impresionantes del planeta: el Karakorum, el Hindu Kush y el Himalaya. En este extremo septentrional del país, donde confluyen las fronteras con India, China y Afganistán, se levantan algunas de las montañas más altas y bellas de la Tierra.
Aquí se encuentran cinco de los catorce ochomiles del mundo —entre ellos el K2, el Gasherbrum I y II y el Broad Peak— así como centenares de cumbres que superan los 6.000 y 7.000 metros. Todo forma un universo de roca, hielo y silencio que inspira respeto y asombro a partes iguales.
Trekking por el glaciar Baltoro: la ruta hacia Concordia
El glaciar Baltoro es uno de los escenarios más míticos del alpinismo mundial. A lo largo de sus más de 60 kilómetros de longitud, el caminante transita entre torres de granito y cumbres legendarias. El destino final: Concordia, el punto donde convergen varios glaciares y desde el cual se contempla una de las vistas más espectaculares del planeta, con el K2 dominando el horizonte.
A diferencia de otras regiones saturadas de senderistas, en Baltoro el trekking aún conserva ese espíritu expedicionario que recuerda a los pioneros del siglo XX. Porteadores locales acompañan cada travesía, las noches se pasan en campamentos bajo las estrellas, y el sonido del hielo resquebrajándose marca el ritmo del viaje.
Nanga Parbat: la montaña desnuda
Al oeste del país se alza el Nanga Parbat, la montaña más occidental del Himalaya y una de las más impresionantes del planeta. Con sus 8.125 metros, es conocido como “la montaña desnuda” por sus laderas abruptas y su fisonomía hipnótica.
Las rutas que la rodean —como Fairy Meadows, Rupal, Diamir o Mazeno— son auténticos símbolos para los montañeros. En estos valles se respira la historia del alpinismo: expediciones legendarias, tragedias, logros heroicos y paisajes que sobrecogen por su inmensidad. Cada paso es una conexión con la naturaleza en su estado más puro.
La esencia del trekking de altura
Pakistán sigue siendo uno de los pocos lugares del mundo donde el trekking conserva su carácter original: exigente, remoto y profundamente humano. No hay grandes lodges ni caminatas masificadas; aquí cada jornada implica esfuerzo, cooperación y respeto por la montaña.
Este tipo de viaje es ideal para quienes buscan aventura real y un encuentro directo con las culturas locales, como los balti o los hunza, que habitan entre valles fértiles y glaciares eternos. La recompensa: paisajes incomparables y la satisfacción de sentirte parte de una verdadera expedición.
En este episodio, Pedro Sanz y Jose Antonio Masiá te invitan a descubrir el corazón montañoso de Pakistán, donde el mito y la naturaleza se encuentran en cada paso.
Si sueñas con vivir una expedición de montaña auténtica, dale al play y descubre Pakistán con Intrepidxs.